Escondido detrás de un logo

Sí, ya lo sé, esto se sale un poco del guión que tendría que seguir una agencia cualquiera de marketing, en un lugar cualquiera. Pero allá voy.

¿Qué es eso, de que  las empresas no se posicionen, no sientan, no beban, no coman, no compartan mesa con todo el mundo cuando se lo están comiendo todo? Dicen algunos que tenemos que humanizar las empresas, al revés, lo que tenemos que hacer es no deshumanizarlas. Algunos se encargan de deshumanizarlas, a base de de esquemas que nadie mira, documentos infinitos, políticas internas que no dicen nada y que  sólo entorpecen el camino de las buenas ideas. Muchas empresas hablan como si fueran “corpus sin vida”, una maraña inteligible totalmente despersonalizada, un ente tan abstracto que no podría llegar a comunicarse nunca de verdad con nadie, por mucho que lo intentase.

¿Y qué hay de esas personas en Twitter, que sólo se dedican a hablar del marketing constantemente, aunque el mundo se derrumbe a sus pies?  Sí a ti, que te siguen  30.000 personas en Twitter y que en tu timeline diario no hay ni tan siquiera una interacción. Te imagino ahora, te sientas en tu mesa, coges el megáfono y venga a evangelizar las bondades del marketing todo el santo día. Esas bondades que parece que ni tú te estás sabiendo aplicar. Cuánto daño está haciendo el Branding Personal o la marca personal como lo queráis llamar. Si las personas nos convertimos en maquinitas, ¿qué podemos esperar de las empresas? A todos. “Comunicar es hablar y escuchar, si no escuchas ya no comunicas”.

Aquí y ahora, ¿soy MrMoonRocket o soy Vicente? Respuesta corta,Vicente. En realidad, somos Jose, yo y todos nuestros colaboradores, personas, personas y más personas y así hasta el infinito. Por eso me niego a hablar como si fuera una “empresa”, porque simplemente, sé que en el instante que lo intente, dejaré de ser yo y me centraré y me preocuparé por cumplir unas reglas que no me pertenecen, que no son mías. Tan simple como eso. Posiblemente ahí esté la clave, tendemos a trazar líneas que por definición son muy delicadas, demasiado delgadas pero sobre todo artificiales. Líneas que nos hacen perder tiempo y nos desvían siempre de la idea inicial.

¿Dónde empieza mi empresa y dónde acabo yo? Eso es algo que tendréis que juzgar vosotros.

No me esconderé nunca detrás del nombre de una empresa que no tiene vida, un mero formalismo legal, porque al final de todo si tú le hablas a mi empresa, te contestaré yo (desde luego el cohete, no lo va a hacer).

Así que ahorrémonos ese tiempo y háblanos directamente a nosotros, a las personas que además de hacer webs, posicionar, analizar y diseñar, también saben que hace unas semanas, Merkel gano las elecciones con el 41,6 % de los votos, ocho puntos más que en 2009 y que entonces ahora a estas alturas, parece que  somos un poquito más europeos.

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